Centenario del natalicio de Salvador Allende
¡Allende vive… la lucha sigue!
Este 26 de junio se cumplen 100 años del nacimiento de Salvador Allende Gossens. Con motivo de celebrar su centenario, el pueblo allendista de nuestra región, se ha dado la tarea de rendir un justo y merecido homenaje a nuestro Compañero Presidente.
El significado de su figura, el legado político y el ejemplo del presidente Allende nos convoca, nos une; es un punto de coincidencias y convergencias; es nuestro gran punto de encuentros, de todo un pueblo que mantiene intacto sus ideales emancipadores y de justicia social; un pueblo que vive, sufre, sueña y lucha por un Chile mejor.
En Salvador Allende, reconocemos la imagen más emblemática del largo, duro y difícil camino de lucha que ha dado el pueblo de Chile a través de su historia. El compañero Allende es un símbolo que recoge las más sagradas tradiciones de nuestros hombres y mujeres: la altiva rebeldía del pueblo mapuche en su ejemplar resistencia al conquistador español, la hidalguía de nuestros padres de la patria en la heroica gesta de independencia, la noble y tesonera lucha del movimiento obrero organizado y, de todas y todos los luchadores sociales y políticos que han fecundado ininterrumpidamente, en todos los tiempos y rincones de nuestro Chile, para engrandecer y mantener en alto los ideales de libertad y dignidad para nuestra tierra y el respeto pleno a los derechos de nuestro pueblo; esta continuidad histórica, constituye una honrosa herencia que Allende resume y encarna con su elevada estatura moral.
El pensamiento y acción de nuestro Compañero Presidente, sintetiza un proyecto histórico para la transformación revolucionaria de la sociedad chilena, para cumplir las esperanzas y realizar los sueños de todo nuestro pueblo; un proyecto de país y de sociedad basado en un ideario político profundamente humanista, que se propone como misión fundamental superar el subdesarrollo y la pobreza, un proyecto de desarrollo guiado por los conceptos de independencia política y económica para nuestro país, sustentado, a su vez, en un efectivo ejercicio soberano de nuestras riquezas naturales, animado por la legítima utilización del patrimonio y riqueza de la nación para el bienestar y felicidad de nuestro pueblo. Un proyecto integral, que abarca todos los ámbitos y dimensiones de nuestra sociedad, para realizar los cambios profundos en los aspectos políticos, económicos, jurídicos, educativos y culturales, y así, alcanzar la verdadera justicia, respeto y derechos para los habitantes de esta sufrida tierra.
El compañero Allende, impulsó un programa político en su gobierno, cuyo eje central se materializó el día domingo 11 de julio de 1971, día de la nacionalización del cobre, Día de la Dignidad Nacional, ese día, la mano firme y decidida de Salvador Allende, simbolizando millones de manos de todos los tiempos y la historia, clavó la bandera de la dignidad en las minas de nuestra principal riqueza natural, ese día fue tan importante como nuestra primera independencia nacional, ese día, cada niño, cada mujer, cada hombre y cada anciano de esta tierra, tuvo legítimas y sobradas razones para sentirse orgulloso de ser chileno.
El medio litro de leche, símbolo de las 40 primeras medidas, la reforma agraria, su proyecto de educación pública y gratuita, y todo el programa del gobierno de Salvador Allende, reflejan no sólo el espíritu y la voluntad de cumplir con las urgentes necesidades y expectativas de un país, sino que también evidencian un profundo amor y compromiso por los eternamente postergados y marginados de esta tierra.
Salvador Allende Gossen, nuestro compañero presidente, es un símbolo para todos los que anhelan un mundo mejor, así lo recogen las nuevas generaciones de luchadores de nuestra patria; su imagen, su figura, su ejemplo, hace ya largo tiempo que traspasaron nuestras fronteras; su estatura moral como luchador social y estadista, es reconocida en todo el mundo. Salvador Allende es un símbolo revolucionario y antiimperialista reconocido internacionalmente en todas las latitudes; hoy todos los pueblos al Sur de Río Bravo, levantan el nombre y el legado de nuestro compañero presidente como un emblema que invita a seguir el ejemplo.
Nosotros, el pueblo allendista, quienes hacemos nuestro el legado de Salvador Allende, desde estas tierras de Sur, queremos reafirmar la plena vigencia de este heroico legado político; la validez ética y moral de su opción de vida nos sigue alentando como llama viva que no se extingue.
Nuestro Chile, las nuevas generaciones, la humanidad, necesitan ejemplos como los de Salvador Allende, ejemplos que no pasan de moda, ejemplos que nos hace ser mejores como seres humanos.
Podrán privatizar todo, las industrias, las empresas, la tierra, el mar, los campos, el agua y hasta el aire, pero nunca podrán privatizar los sueños y esperanzas de todo un pueblo, nunca podrán borrar de nuestra memoria que, una vez, en este país, el pueblo fue gobierno y tuvo un compañero como presidente, un compañero de sueños y también de esperanzas.
Manifestamos que el metal tranquilo de la voz de nuestro compañero, todavía se escucha fuerte y claro, porque no sólo tenemos fe y esperanza, sino que también, tenemos la certeza, la convicción y la voluntad intacta, de que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes Alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.
¡La historia es nuestra y la hacen los pueblos!
¡Viva Chile! ¡Viva el Pueblo! ¡Vivan los Trabajadores!
¡Allende Vive, la lucha sigue!
¡El pueblo unido jamás será vencido!
¡Venceremos!
Partido Socialista de Chile - Partido Comunista de Chile – Izquierda Cristiana – Círculo Bolivariano Alí Primera de Concepción – Asociación Cultural José Martí -Intercosmos_Cherrufe– Fundación Fernando Álvarez – Central Unitaria de Trabajadores, Consejo Provincial Concepción…
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